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La decoración es en líneas rectas, sencillas, combinadas con toques orientales, meditados para crear un espacio que invite al relax y al bienestar. Se ha apostado por una paleta de tonos cálidos como arenas, visones y tabacos; colores que están marcando tendencia y que poseen un punto de sofisticación natural. Las paredes están envueltas en papel de bambú de diferentes tonos bien combinados, exactamente para crear un ambiente intimo y acogedor. Mucha importancia se le ha dado a la iluminación. Se han fabricado lámparas con pantallas de palitos de bambú que personalizan algunas mesas, siendo un detalle necesario para conseguir el ambiente deseado. En el mismo tiempo, se crea un contraste de sensaciones: por un lado la simetría y el orden de las mesas bien repartidas y todo lo mencionado; Por otro lado la asimetría, dureza y el desorden de la piedra, el toque decisivo. Para romper la monotonía del liso y para resaltar el carácter de Oam Thong, se ha elegido el tipo de piedra “oriental-oro” que se puede admirar desde la entrada como una pared desordenada y a la vez elegante, asegurando la continuidad visual mas allá de la sala, a través del ventanal de la cocina. Cada detalle compensa al próximo provocando un ambiente que respira una atmósfera de personalidad única, realmente sugerente.
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